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Mostrando las entradas etiquetadas como perdón

¿Cuándo un flirteo se convierte en cacho?... o no desearás la mujer del prójimo

Que nos gusten otras personas distintas a la que escogimos, con quien hemos decidido pasar el resto de la vida es normal… A mi me gusta Angelina Jolie, me iría a vivir con Norkys Batista, le montaría tres muchachos a Julia Roberts, me pasaría un fin de semana fácil con Kate Moss, aprendería francés para decirle cositas al oído a Sophie Marceau… Más de una fémina seguramente quisiera lo mismo con Brad Pit, Hug Grand o que se yo cuantos más. Todo eso es normal y no tenemos porque sentir que nos están o estamos montando cachos por eso. No voy a entrar a discutir las razones que nos pueden llevar a estar en una situación como la del ejemplo que voy a dejarles… solo quiero referirme al momento justo de la “flagrancia”… Entonces, que nos guste la mujer del prójimo y el prójimo es el vecinooo… upsss, eso complica las cosas. Está cerca, deja de ser algo “inalcanzable” para ser algo “posible”, sobre todo si esta le pela el diente a uno. Pero aún no podemos hablar de un cacho hasta el momento… s...

No hagan olitas, no hagan olitas que me ahogo!

Por que será que muchas veces cuando crees que estas por encontrar un punto de apoyo, cuando piensas que tienes un asidero cerca, cuando sientes que estas por salir del atolladero… zas!...alguien se encarga de desbaratar tus ilusiones cargándote de lastre, de peso muerto innecesario que te complica más lo que creías duro ya de resolver. Por lo general es gente cercana, que te conoce, que está al tanto de tus debilidades y de lo que te hace ir a pique casi sin remedio. ¿Por qué será que las peores trastadas se las hacemos a quienes más queremos? Seguramente porque no tememos perder su amor, lo sentimos eterno… es imposible que se acabe. Somos más duros, más exigentes con los que creemos más cerca. De la lista no se escapa nadie. Nuestros padres, nuestros hijos, nuestras parejas y por supuesto “esos amigos de toda la vida que se cuentan con los dedos de una mano”. A veces hasta pedimos imposibles y nos molesta no recibirlos. Leer más... Es como si nuestro amor o el amor que damos es una...