Se acabó el receso de diciembre. Vino el niño Jesús, se terminó el 2008 y empezó el 2009, llegaron Los Reyes Magos. Nos comimos las hallacas, el pernil, el pan de jamón, la ensalada de gallina. Aumentamos los kilos que tardamos un año en rebajar. Bebimos y rumbeamos lo que no habíamos bebido y rumbeado en todo el año. Vimos a quienes teníamos un año sin ver. Los vimos por que queríamos, por obligación o por compromiso. Hicimos inventario de las promesas de 2008. A la mayoría de nosotros seguramente muchas se nos quedaron solo en palabras, pero nos sentimos felices por las que sí cumplimos. Hemos hecho las promesas para el 2009. Quizá renovemos muchas del año pasado. Dejar de fumar. Ser más tolerante con la suegra. Rebajar los kilos que ganamos con la comilona y la bebedera de fin de año. Hacer ejercicio todos los días. Y todas las mariconadas que uno promete atorándose con las uvas entre campanada y campanada. El pasado año se nos fueron madres, padres, hijos, amigos, esposas, sobrinos...
Actualidad, política, sexo, religión, amor, odio, deseo, fotografía, periodismo, noticias, chismes, amistad, cotidianidad, cine, TV... de todo un poco. La idea de este blog no es otra que dejar palabras para ser leídas... ideas para ser discutidas... afirmaciones para ser negadas... negaciones para ser cuestionadas... de esta formar podremos todos mostrar los distintos cristales con que vemos la cotidianidad, que es de lo que más leerán aquí.