Probablemente en su pueblo se les recordará, como cachorros de buenas personas. Que hurtaban flores para regalar a su mamá y daban de comer a las palomas. Probablemente que todo eso debe ser verdad, aunque es más turbio cómo y de qué manera llegaron esos individuos a ser lo que son y a quién sirven cuando alzan las banderas. Hombres de paja que usan la colonia y el honor, para ocultar oscuras intenciones. Tienen doble vida son sicarios del mal. Entre esos tipos y yo hay algo personal. Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad, viajan de incógnito en autos blindados a sembrar calumnia, a mentir con naturalidad, a colgar en las escuelas su retrato. Se gastan más de lo que tienen en coleccionar espías, listas negras y arsenales. Resulta bochornoso verles fanfarronear a ver quién es el que la tiene más grande. Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz, juegan con cosas que no tienen repuesto y la culpa es del otro si algo les sale mal. Entre esos tipos y yo hay algo personal. Y, ...
Actualidad, política, sexo, religión, amor, odio, deseo, fotografía, periodismo, noticias, chismes, amistad, cotidianidad, cine, TV... de todo un poco. La idea de este blog no es otra que dejar palabras para ser leídas... ideas para ser discutidas... afirmaciones para ser negadas... negaciones para ser cuestionadas... de esta formar podremos todos mostrar los distintos cristales con que vemos la cotidianidad, que es de lo que más leerán aquí.