Yo también quiero un ejército que deje de vender tomates y leche y rescate a los todos los venezolanos secuestrados
La alegría que entró ayer en nuestra casa aún nos tiene con una sonrisa y una mirada distinta, fresca, sabrosa… Liberada Ingrid Betancourt!... Pareciera una pendejada, sobre todo por lo lejos que estamos, por que ni conozco a Ingrid Betancourt, ni somos familia, ni somos paisanos, ni nada de nada… Pero creo que momentos como estos dan un empuje grande al ser humano, crea una ilusión gigante de que todo, todo en la vida se puede arreglar, que todo puede llegar a feliz término siempre que no se pierdan las esperanzas. Estábamos hablando por teléfono con un amigo en Venezuela cuando nos enteramos de la noticia… dejamos todo y nos instalamos a ver Globovisión vía Internet (of course) y no nos despegamos de allí hasta las tantas de la madrugada. Era la noticia más esperada, la que nos llegaría todos. La imagen de esa mujer abrazando a su madre después de tantos años de cautiverio no tiene precio, la emoción de todos los rescatados, los ojitos brillosos de todos. Al final nuestra alegría t...