Moral y luces… ¿Nuestras primeras necesidades?... hay que ser bien hipócrita!

¿De qué moral hablamos? ¿De la establecida por la sociedad? ¿La qué nos pone límites y nos dicta líneas a seguir?... ¿La de los patrones creados por la iglesia? ¿La de nuestros padres, que a su vez fue la de nuestros abuelos? ¿La de la culpa que nos han clavado en el cerebro con los clavos que sostuvieron a Cristo en la cruz.

La moralidad según
OpusCrisis o Diario de la Crisis (que suena a algo así como "La moralidad según San Marcos" o que se yo) me recordó que yo tenía pendiente este tema... Luis en su post "¿Cómo sabemos que somos morales?" nos muestra el aspecto físico de la moralidad a partir de una investigación científica, lo que plantea una seria de interrogantes muy interesantes, pero que no deso desarrollar en este post.

La moralidad es un ser que tiene vida propia y dentro de cada quien reside una variedad distinta… no creo que podamos hablar de un cuerpo único, uniforme e indivisible como pretenden las religiones y como hipócritamente defendemos… yo tengo una moral que es pariente lejana de la de cada una de ustedes, pero es la mía… que se parecen, claro que se parecen, parte más o menos de la misma familia, ha sido criada más o menos con las mismas normas y se ha alimentado de más o menos lo mismo.

Desde pequeños, nuestros padres y su moral, nos han enseñado lo que está bien y lo que está mal. Tomamos de ellos lo que nos conviene, lo adaptamos y de ahí en adelante pasamos la vida juzgando con base en eso que hemos construido a partir de principios totalmente subjetivos y que no se aprenden en ninguna escuela… en el mejor (o peor, según se mire) de los casos fue inculcado a través del miedo y la culpa por la religión.
Nuestro padres tienen un concepto distinto al nuestro sobre lo que es moral... para muestra el rollo que tuve por unas fotos de desnudo que le hice a mi esposa.

Constantemente nuestra vida nos pone disyuntivas “morales” que si no somos fuertes y consecuentes con lo que pensamos ponemos la torta. ¿Se dan cuenta que dije “con lo que pensamos” y no con lo que decimos? ¿Por qué?... sencillo, de la boca para fuera puedes decir lo que te de la gana, pero el asunto está dentro de ti. El solo hecho de desearlo en los momentos más íntimos muestra nuestra disposición a permitir que suceda.

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Toquemos la moral respecto a la sexualidad por ejemplo, a ver cuantos salimos medianamente bien parados de un pequeño examen de conciencia.

¿Cuántos de los hombres que leen esto no desean pasar una noche de desenfreno sexual con dos mujeres? No voy a decir que todos, pero si la mayoría… ¿Le permitirían eso mismo a su mujer?, con dos hombres o con dos mujeres si es su gusto… la mayoría no… “mi mujer no es ninguna puta o lesbiana” es una de las respuestas que seguramente le venga a más de uno… es decir… una moral acomodaticia, una falsa moral… criticamos que William Lara es maricón y estamos dispuesto nosotros a meternos en la cama con dos mujeres dispuestas a satisfacernos en todo lo que queramos… ¿Qué es más inmoral? ¿No sería lo mismo, la intimidad?

¿Quién de los que me leen no se ha masturbado o se masturba pensando en la/el vecina/o o amiga/o o prima/o?... ahhh, pero de eso no se habla… ¿Por qué?... ¿Por qué es íntimo?... ¿Por qué es algo que nadie sabe? ¿Por qué nadie te ve?... entonces, ¿De qué moral estamos hablando? ¿De la que si puedo matar a alguien con la seguridad de que nadie se va a enterar lo hago?... entonces, ¿Dónde está la moral?

A mi me entretienen los relatos eróticos por ejemplo… ¿Y? ¿Perjudico a alguien con eso?... Ahora bien, si se dan un pequeño recorrido vía Internet por sitios de relatos se darán cuenta que los más leídos son de los de transexuales, los de homosexualidad, los de orgías, los de relaciones incestuosas, con la suegra, con la hermana, con el hermano, con el hijo, con la hija, hasta con la mama y la abuela. Y son millones de visitas. Me asusta que muchos estén dispuestos o ganados a la idea de hacer realidad más de un cuento de esos… pero lo que más me molesta es lo hipócritas que son.

Aquí en España hace poco pasaron un micro informativo donde una periodista se hizo pasar, vía Internet, por una niña de 13 años y concertó una cita con un individuo para conocerse mejor y tomarse un refresco… mientras el individuo esperaba a la supuesta niña un equipo televisivo (pertenecientes al mismo canal por supuesto) estaba por allí “y que” trabajando… con el pretexto de estar haciendo una encuesta grabaron al hombre en cuestión al pedirle su opinión… y ¿Sobre qué era la encuesta?... sobre pedofilia!... y el muy desgraciado ni se lo pensó para despotricar acerca de las personas que incurren en es tipo de hechos y blablablabla… sádico y además hipócrita…

Y en el trabajo… ¿Quién no se ha traído hojas o un bolígrafo o un lápiz de su oficina? Eso es robar carajo!... pero nuevamente nuestra flexible moral acomodaticia le resta importancia al hecho para que no sintamos culpa por andar hablando pestes de Chávez y su séquito de hampones que andan robando el dinero público… ¿Será que no aprendimos bien esa lección de que el que se roba un “medio” es tan ladrón como el que roba un millón? ¿Con qué moral criticamos a estos corruptos?

Entonces bien pudiéramos ir dejando la hipocresía y dejar de estarnos dando golpes de pecho por algo en lo que no creemos y que solo decimos porque lo hemos aprendido o porque nos hace quedar bien ante los demás… porque es lo que la “moral establecida” dice que debe ser. Ya está bien de andar criticando lo que en nuestro interior deseamos o permitimos… seamos honestos con nosotros mismos, dejemos la pendejada y cerremos la boca. Esto no quiere decir que de ahora en adelante debamos andar contando todo lo que hacemos o no hacemos, lo que deseamos o no… lo que debemos es dejar de quejarnos y de criticar… claro, siempre que no nos perjudique, a nosotros o a otros, lo que hacen los demás con su moralidad.

Este es otro punto importante… y creo que es el límite más visible de la moral: no perjudicar a nadie con nuestras acciones, porque si es por gusto o no que se jodan… es decir: me gusta “tirar” en público, bien por ti si es tu gusto, pero no lo hagas a la salida de un colegio… te gusta consumir drogas, es tu problema, pero hazlo donde no dañes a otros… odias a tu mamá, allá tu, pero no la vayas a matar por eso… y así con todo. Respeto al derecho ajeno… respeto por la manera de ser de cada quien.

Para mí, por ejemplo, dentro de la moral no caben términos como traición, engaño, perjuicio, robo, sadismo, violación, corrupción, trampa, hipocresía, envidia entre otros… las veces que he incurrido en alguno de ellos ha sido involuntariamente y me persiguen aun. No soy un santo se los puedo asegurar. Tengo un concepto distinto de la moral… tengo bandas donde puedo ser mucho mas flexible, amplio y otras donde soy mas severo conmigo mismo y con los demás... es la mia y con ella convivo... Pero lo que si trato de no hacer es criticar sin tener la conciencia tranquila de que no soy capaz de hacer lo que estoy cuestionando.

5 comentarios:

Antonieta dijo...

y yo como que soy la primera que toy leyendo estos post ... jejeje y buee sin palabras, a parte que son cosas que ya hemos conversado...todos debemos aprender a pensar asi...aunque a veces sin querer juzgamos a los demas por lo que hacen o dejan de hacer... felicidades...saludos (K)

una pregunta ¿siempre has pensado asi? o es el vivir en un pais desarrollado y mas abierto que has cambiado tu manera de pensar?

Ray Escobar dijo...

Siempre he pensado así... lo único es que antes me daba pena o miedo expresarlo... y muchas veces no fui consecuente con lo que pensaba por esas mismas razones...
Saludos y gracias Antonieta por tu visita y tu comentario...
Ray Escobar
P.D.: te dije que te envié un correo?

Antonieta dijo...

si si si lo lei :P y te di las gracias por responder, de hecho...

relatoscotidianosfd dijo...

Hola Ray. ¡Qué bueno lo que escribiste! El ser humano es así, por naturaleza. Juzga y critica todo lo que ve. Me incluyo. Vemos lo que sucede a nuestro alrededor, pero pocas veces no vemos a nosotros mismos. Es una pena. Yo tengo 40 años y a pesar de no haber recibido una educación demasiado estricta, fui muy rígida con mi forma de pensar. Hoy soy más flexible y mi definición de moral y ética es muy simple: todo lo que nos facilite la vida en sociedad, es moral y ético. El respeto hacia el prójimo, también lo es. Lo que hago en privado, es problema mío. Pero lo fundamental es hablar y obrar de la misma manera. No dar dobles discursos. Muy bueno el blog, como siempre.

Ray Escobar dijo...

FABIANA:
Gracias por visitarme... siempre es grato saber que te das una pasada por estos lados...
Este tema es largo y complicado... cada uno de nosotros tenemos nuestra propia verdad al respecto... Pero repito creo que lo más importante es dejar la falsa moral solo para quedar bien con los demás... abstenerse de estar criticando y haciendo comentarios respecto a los demás si no tenemos una convicción firme de que no vamos a caer en algo parecido... es decir no escupir para arriba...
Gracias por las flores sobre mi blog... yo pienso lo mismo del tuyo y no me ando con hipocresías... jiji
Saludos
Ray Escobar

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